
Visitante en Tottenham
Había otro viaje a Londres en el plan, así que el martes salí hacia Heathrow lleno de confianza. Un viaje con la Deutsche Bahn siempre depara sorpresas, y esta vez no fue la excepción: alcancé por los pelos el tren que había reservado con tiempo, el cual acabó llegando a Frankfurt con una hora de retraso. Hubo el tiempo justo para los controles y una “rubia” bien fría antes de subir al avión.




